...Cuando miró, su dedo estaba ensangrentado y fue entonces cuando reaccionó. Un grito desgarrador y múltiples maldiciones salieron de su boca y desde su pecho, se sentía la amargura en conjunto con la desilusión.[...]
...Cuando miró, su dedo estaba ensangrentado y fue entonces cuando reaccionó. Un grito desgarrador y múltiples maldiciones salieron de su boca y desde su pecho, se sentía la amargura en conjunto con la desilusión.[...]